"Pianista mudo" habla, no toca y es bávaro


El acertijo está resuelto: la identidad del misterioso "virtuoso" rubio internado en una clínica psiquiátrica en Inglaterra fue confirmada, sin revelarla, por la oficina de Relaciones Exteriores de Berlín.

El enigmático hombre que se resistía a hablar y que, supuestamente, tocaba el piano con admirable virtuosidad, mantuvo a Europa durante meses, sino preocupada, por lo menos, interesada en su desconocida proveniencia y fuente del mal que, como hoy se sabe, no era tal.

Hubo pocos que no especularan sobre la identidad del "pianista" encontrado por la policía en las playas británicas de Sheerness de Sheppey vistiendo traje y corbata y empapado en agua. Se dijo que era sueco, irlandés, francés, checo.

El "amnésico" joven rubio de 20 años y de casi dos metros de altura no reveló su identidad y se mostró todo el tiempo ensimismado y atemorizado. Lo singular es que además de no hablar, el "perdido" no portaba documentos personales y todas las etiquetas de fabricación de su vestuario -que hubieran podido dar alguna pista sobre su proveniencia- habían sido arrancadas.

Fábula tejida por galenos y medios

Todos los intentos de hablar con él fallaron, hasta el viernes pasado cuando fue obligado a abandonar la clínica y regresar a Alemania. Fue entonces cuando, supuestamente, de la clínica salió la noticia de que el desconocido rubio era "un admirable virtuoso del piano". En el afán de establecer su identidad surgió luego toda una fábula tejida por médicos, enfermeras y medios.

Un piano dibujado por él, habría llevado al personal médico a sentarlo ante un instrumento que el joven, presuntamente, tocó con "sorprendente habilidad". De ahí surgió el bautizo mediático de "el pianista mudo". En realidad, el perturbado lo que hizo fue golpear una tecla de forma tan disonante como lo haría la mayoría.

Pero todo cambió el anterior viernes. Una enfermera, cuenta un diario londinense, le habría hecho la pregunta obligada del día al entrar a su cuarto: "¿Hoy si quieres hablar con nosotros?" Cuál fue el asombro de la dama cuando escuchó una respuesta del que creía mudo para toda la vida. "Si, creo que sí", le replicó el "pianista".

Sorpresa alpina en isla británica

Lo que luego el personal del sanatorio psiquiátrico oyó del "paciente" causó aún más sensación: " Tengo 20 años, vengo de Alemania, tengo dos hermanas y mi padre es labriego en Baviera". Cuando fue encontrado en la playa el chico habría intentado suicidarse. Eso explica el vestuario húmedo.

Es más. El "ex pianista" habría también confesado su presunta homosexualidad. Nada común en las conservadoras tierras bávaras. Qué tan ciertas sean ahora sus informaciones, está aún por verse.

¿Sólo una monumental broma?

El hecho de que los médicos creyeran, de verdad, que el joven sufría de una anomalía psíquica, lo aclaran con que el perdido se comportaba como tal, pues conocía su conducta habiendo trabajado, él mismo, con enfermos mentales.

Después de haberle tomado el pelo a medio mundo, las cosas no pintan para el "simulador" tan divertidas como parecen. La Clínica Little-Brook de Dartford en el condado de Kent, se dispondría a exigir el pago del dispendioso "tratamiento".

Ahora falta por saber si su familia bávara demuestra tener un humor tan británico como el de su hijo viajero.

Autor: José Ospina Valencia
Medio: Deutsche Welle
Fecha: Lunes 22 de agosto de 2005
ID: 2060 Editar

<- Anterior | Siguiente ->
Volver al menú
Imprimir esta página