El misterioso hombre del piano recupera el habla


AP El misterioso «hombre del piano», en abril después de ser encontrado en una isla de Inglaterra

Lo encontraron en abril, elegante y decadente en su traje desharrapado, empapado hasta los huesos, incapaz de decir una palabra, en Sheppey, una isla del sur de Gran Bretaña. Desde entonces lo llamaron el «hombre del piano» porque no hablaba pero tocaba el piano, según se decía, de maravilla. Este tipo tan misterioso no parecía tener origen y entre los tantos enigmas que lo rodeaban, estaba el de la etiqueta de su ropa, toda arrancada, como si alguien hubiera querido eliminar todo vestigio de identificación.

La Oficina de Personas De-saparecidas de Gran Bretaña se puso en contacto con la Interpol y se informó a la prensa para difundir el caso. La historia creó la ilusión de un misterio moderno comparable al de Gaspar Hauser, aquel niño salvaje que salió de la nada en Nüremberg (Alemania) en 1928 y murió cinco años más tarde, aparentemente asesinado, en la misma ciudad.

En el caso del tipo que nos ocupa se sucedieron varias identificaciones, todas falsas. Primero fue un pianista itinerante de 24 años, Steve Villa Massone, quien resultó que hablaba a la perfección y se encontraba en el sur de Francia y no en el Hospital de Kent, en Inglaterra, donde habían internado al «hombre del piano». Después fue un músico sueco, Martin Sturefalt, pista prometedora, porque una de las pocas respuestas de tan enigmático hombre había sido, cuando le mostraron un atlas, señalar una bandera sueca. Pero la cosa acabó en la nada porque el Martin Sturefalt real se encontraba en Estocolmo. Cientos de personas se pusieron en contacto con la oficina de personas desaparecidas ofreciendo información sobre su paradero. En algunos casos de lugares tan remotos como Japón, Australia, Canadá o Estados Unidos. Inevitablemente, apareció un productor de Hollywood que quiso asegurarse los derechos de la historia. Y así siguió el misterio durante días y semanas hasta que todo el mundo se olvidó de él. Todos menos el personal del hospital «The Little Brook» en Dartford, que ya creía que lo tendría de perenne inquilino, cuando el pasado viernes, como todos los días, la enfermera le preguntó si iba a hablar, y el «hombre del piano», después de 123 jornadas y algunas horas de silencio, respondió que sí, y empezó a contar todo lo que no había dicho en más de cuatro meses.

La historia apareció ayer en una exclusiva del tabloide británico «Daily Mirror» y, aunque no tan hollywoodiense como esa fantasía de músico cultísimo azotado por un inexplicable trauma, tenía lo suyo. El misterioso «hombre del piano» resultó ser un alemán homosexual que se quedó sin trabajo en París y, dispuesto a suicidarse, tomó un tren a Gran Bretaña hasta que la Policía lo encontró atónito y enmudecido al borde de una ruta. Difícil comprender cómo creció el cuento hasta transformarlo en un experto en Schubert y Mozart, porque, según cuenta el «Daily Mirror», lejos de ser un virtuoso, se limitaba a tocar obsesivamente la misma tecla.

De una familia de agricultores de Alemania y con dos hermanas, el joven volvió a su granja el mismo sábado. Su trabajo en el pasado con enfermos mentales le sirvió para fingir algunos de los síntomas que tanto extrañaron a los médicos que lo atendieron y que, con certeza de facultativo, diagnosticaron autismo, traumas infantiles, y hasta cáncer de garganta.

Estudian demandarlo

El Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, por su parte, se encargó ayer de corroborar en la capital germana que este amnésico rarito, jeta y con recursos para incordiar tiene veinte años, es originario de Baviera, ya está de vuelta en la granja paterna y que tiene dos hermanas, informa desde Berlín Ramiro Villapadierna.

El hospital donde le han tratado está furioso con la historia y estudia la posibilidad de demandarlo por las miles de libras que les costó tratarlo de males inexistentes. Mientras tanto, misterios quedan y muchos. Por empezar todavía nadie sabe cómo se llama y por qué decidió intentar suicidarse o fingir ese personaje que todos llamamos el «hombre del piano».

Aunque no se ha revelado su nombre, ya se sabe que tiene 20 años, es alemán y se ha declarado gay. El hospital donde ha sido atendido estudia demandarlo

Alemania confirmó que es de Baviera, tiene dos hermanas y ya está en la granja de su padre

Autor: MARCELO JUSTO
Medio: abc.es
Fecha: Martes 23 de agosto de 2005
Notas: Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2005.
ID: 1972 Editar

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